¿CÓMO RESISTIR AL CALOR INTENSO?calor_3

Las estadísticas meteorológicas no engañan: tras un invierno suave, hay un 95% de posibilidades de tener un verano caluroso. Una vez prevenidos, preparémonos para afrontar este calor y para seguir practicando nuestro deporte en las mejores condiciones. Aquí tienes algunos consejos para que puedas salir incluso  en pleno verano.

ES NECESARIO UN TIEMPO DE ACLIMATACIÓN

El verano llega de golpe y la sensación de calor es mayor si el organismo no está preparado para este cambio. Son necesarias una o dos semanas para asimilar del todo las nuevas temperaturas.

Mientras tanto, sal durante las horas más frescas (por la mañana y por la tarde). No salgas durante las horas de mayor calor, entre las 12 y las 15 h. Los días son más largos durante el verano, y también puedes realizar sesiones nocturnas.

Sin embargo, si vas a competir y los organizadores no cambian los horarios de las pruebas, también deberás entrenarte en los momentos de más calor.

En cuanto llegue el calor, reduce la intensidad y la distancia de tu recorrido  durante los primeros días . Empieza con sesiones de fondo.

Prioriza las travesías por el bosque antes que por montañas pedregosas. Las piedras conservan y desprenden calor, por lo que aumenta dicha sensación de calor.

¿QUÉ ROPA HAY QUE LLEVAR?

calor_2Las temperaturas elevadas no implican efectuar sesiones con el traje de Adán. Te recomendamos que uses los nuevos tejidos que evacuan la sudoración de forma excelente y reducen el impacto de los rayos de sol.

Por lo que respecta al resto de la equipación, el maillot tiene que ser ligero y de tejidos aireados para evacuar el sudor con rapidez. Elige un tejido de color claro porque absorberá menos los rayos del sol.

Son preferibles los maillots de cremallera entera para una mejor ventilación (sobre todo en las subidas).

A la hora de elegir un culotte, mejor un modelo con tirantes y una buena badana de gamuza. Las heridas debidas al sillín se producen más a menudo durante estos días cálidos.

¿Y los guantes? Es recomendable usarlos, incluso si son calurosos en verano.

El casco es indispensable, tanto en verano como en invierno. Los hay de diferentes tipos, algunos muy ventilados y otros con pequeñas mosquiteras para evitar la entrada de insectos.

Los insectos aparecen más en verano y pueden introducirse en el casco o en un maillot entreabierto. Si tienes reacciones alérgicas a las picaduras de insectos, no te olvides de llevar una crema.

Las gafas de sol también son indispensables para proteger los ojos de una luz demasiado intensa y de las ramas de los árboles.

ADAPTA TU ALIMENTACIÓN

En verano se suda más de lo normal y el organismo pierde más agua y sales minerales. Es importantísimo hidratarse durante toda la sesión.calor_1

De hecho, la pérdida por deshidratación de un porcentaje de tu peso conlleva una disminución del diez por ciento en tu rendimiento. En verano, este porcentaje de tu peso se pierde más rápidamente. Durante las sesiones, bebe como mínimo cien mililitros cada diez minutos.

Prepara el recorrido sabiendo la ubicación de los puntos de agua donde puedas refrescarte y reponer tus reservas hídricas.

Tras los esfuerzos,  ingerir una sopa fría es una excelente fuente de rehidratación. En Internet encontrarás muchas recetas de sopas frías que te ayudarán a recuperar vitaminas y líquido.

En caso de práctica intensiva, añade un poco de sal a la comida y, por qué no, en los bidones.

No tomes bebidas demasiado frías. En verano tendemos a hidratarnos mucho más que a comer, y al sistema digestivo no le sienta bien el agua demasiado fría.

Una vez terminado el entreno aprovecha la sesión de estiramientos para hidratarte con una bebida con gas, rica en sales minerales. Si además contiene un índice elevado de bicarbonato, ayudará también a eliminar el ácido láctico.

Tras una competición con altas temperaturas, reduce la cantidad de proteínas en tu comida. El organismo ya tiene suficientes toxinas a eliminar, no es necesario darle más trabajo.

SÍNTOMAS A LOS QUE HAY QUE PRESTAR ATENCIÓN

 

Si se produce un exceso de calor, el organismo responde a lo que considera una agresión mandándote «mensajes». Debes estar atento a tus sensaciones para actuar antes que sea demasiado tarde.

Aquí tienes una lista con algunos de los síntomas que deben ponerte en alerta:

Dolor de cabeza
Vértigo
Náuseas
Vómitos
Escalofríos
Piel de gallina