Sorprenden a un antiguo directivo rajando las ruedas de la furgoneta de los Amigos de la Bici.

Le han identificado por las imágenes de las cámaras de vigilancia de tráfico.Ataque-al-furgon

04-08-2014

Se ha denunciado a la Guardia Civil
Un antiguo directivo, cuya identidad se ha preferido no revelar, es el responsable del último reventón que han sufrido las ruedas de la furgoneta del club Amigos de la Bici, y se supone también que de los anteriores, aunque eso lo tendrán que demostrar las investigaciones en marcha.

No en vano las reparaciones realizadas tras las cuatro o cinco veces que se han rajado las ruedas en los últimos meses le va a costar al colectivo entre 800 y 1.000 euros.

Días antes de iniciarse la ruta ‘Extremadura en bici’, que terminó el domingo, hoynavalmoral.es informaba del malestar y la indignación de los actuales directivos del club por la saña con la que alguien se estaba empleando contra la furgoneta que utilizan como vehículo de apoyo, rajando las ruedas de manera reiterada independientemente de donde se estacionara. Esa reiteración les llevó a presentar una denuncia ante la Guardia Civil por considerar que esa furgoneta es una herramienta fundamental para garantizar su seguridad cada vez que salen a la carretera.

De ahí el señuelo que tendieron con la intención de sorprender in fraganti al autor o autores del incidente estacionando el vehículo frente a una cámara de vigilancia de tráfico. Sus imágenes son las que han permitido ver al antiguo directivo rajando las ruedas con un punzón, para sorpresa de los actuales responsables del club, que aseguran que no les había llegado ninguna queja por su parte y con el que creen que no tienen ningún asunto pendiente.

La denuncia se mantiene

Una vez identificado el autor la denuncia se mantiene, por entender que alguien que ha sido directivo sabe mejor que nadie lo que cuesta sacar adelante un colectivo como este -como la mayoría de los colectivos- con pocos medios económicos y un escaso -como la mayoría de los colectivos- con pocos medios económicos y un escaso número de personas que suelen tirar del carro.